Tras una racha de tesis doctorales y otra para fernalia estúpida (las tesis doctorales son como la vitrina de los platos de tu abuela; Sí, está ordenada y brilla, pero no sirve de nada) encuentro por fin algo de chicha, de reflexión sobre la televisión. El centro de cultura contemporanea de Barcelona edita este volumen que conguja abundante material gráfico con artículos bastante afilados de distintos autores. El conjunto explica un medio contradictorio, espontaneo, ágil, idiota, sabio, víctima de sus propias profecías. Admitámoslo, la tele es eficaz generando atención. ¿porque no aprender de ello? Sï, en la televisión hay sexo y violencia ¡Pero en shakespeare también!
Es especialmente interesante el análisis de una sociedad que se mira constantemente y que es mirada contantemente, donde el directo construye una pararealidad con entidad propia.
dissabte, 5 de setembre del 2009
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Yo voto por empezar a acotar el número de horas de emisión al día. Apuesto lo que quieras a que aumentaría el número de suicidios al principio, y después todos tan contentos.
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